Empleados públicos acuden los viernes a trabajar de luto para denunciar los recortes. La iniciativa espontánea de unos trabajadores del Ayuntamiento de Madrid se extiende por todo España.
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Funcionarios protestando por los recortes |
Llama la atención. Entrar a un centro público y ver que
en algunos casi todos los trabajadores visten de negro. Sucede los
viernes y no es casualidad. Es fruto de una iniciativa espontánea que
surgió en julio entre los funcionarios del Ayuntamiento de Madrid y que
poco a poco, a través de las redes sociales y los correos electrónicos,
se va extendiendo por todo el sector público, también en Gipuzkoa. Es
una forma más, sencilla y nada conflictiva, que han encontrado los
funcionarios de todo España para denunciar los recortes que están
aplicando las distintas administraciones al hilo de los ajustes
decretados por el Gobierno de Rajoy. Unas medidas de ahorro que en el
caso de los empleados públicos se han traducido en menos trabajadores
(temporales), menos días de libranza y menos salario con la retirada
este año de la paga extra de Navidad. Estos últimos puntos están aún sin
confirmar para los funcionarios dependientes de las instituciones
vascas, dado que la mayoría de estas, con el Gobierno Vasco y las
diputaciones a la cabeza, están estudiando las posibilidades legales de
no secundarlas
La iniciativa ha calado por ahora con más fuerza entre
los trabajadores de los organismos dependientes del Estado
(Subdelegación del Gobierno, Seguridad Social, Instituto Nacional de
Estadística...) a quienes los ajustes afectan sin remedio y entre los
que reservar una camisa, camiseta, vestido o jersey negro para los
viernes ya se ha convertido en costumbre.
Más desigual es el seguimiento entre los funcionarios de
las administraciones y organismos vascos. Ayer, por ejemplo, en la sede
de la Diputación no se apreciaba seguimiento, pero en el Ayuntamiento de
San Sebastián, el personal de atención al público sí vestía de negro.
En mayor o menor medida, esta forma de protesta también se hace notar
entre los empleados de Justicia y en algunos centros de Osakidetza, en
ambos casos dependientes del Gobierno Vasco.
Ningún sindicato está detrás de los 'viernes negros',
motivo que podría explicar el relativo éxito que está cogiendo la
iniciativa, que es compatible con las movilizaciones que cada
organización plantea por su cuenta para denunciar los recortes. Nieves,
trabajadora del Instituto Nacional de Estadística (INE) en San
Sebastián, explica que «todo empezó con un email. Nos llegó y pronto
decidimos sumarnos a esta forma pacífica pero llamativa de protesta»,
que se completa con concentraciones frente a los centros de trabajo
también todos los viernes a las 11.00.
Nieves alude a la 'funcionariofobia' que parece ha calado
en la sociedad y en la clase política. «Nosotros no tenemos la culpa de
la crisis y echar a la mitad de los funcionarios no va a solucionar los
problemas», remarca. Nieves porta, durante la concentración de ayer
ante la sede del INE en Gipuzkoa, una pancarta en la que se lee «que se
persiga y castigue a los culpables». En las cartulinas de otros
compañeros se leen frases en defensa del colectivo: «Nosotros no somos
los culpables» o «¿Quién se está beneficiando del dinero que nos están
quitando», o recalcando que «si devuelven el dinero robado se acaba la
crisis».
¿Por qué los viernes? Porque el Gobierno aprobó las
medidas de recorte -el mayor ajuste de la historia de España para
ahorrar 65.000 millones- el viernes 13 de julio. El negro se explica
como señal de luto por la «muerte de los servicios públicos y del Estado
del Bienestar» y porque la casualidad quiso que el ajuste se aprobase
un viernes 13, el día de la mala suerte en la tradición anglosajona,
equivalente a nuestro martes 13.
Fuente: Diariovasco.com